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Bali, medicina para el alma

Bali relax y paz

Viajar a Bali es una experiencia increíble, es una forma de decirnos a nosotros mismos que nos queremos, de cuidarnos, de alejarnos del ritmo imparable en el que estábamos atrapados…

naturaleza

Si, cómo lo oís. Bali para mi es medicina para el alma, es sanación, es reencontrarte contigo misma, es… tantas cosas positivas.

Llevaba mucho tiempo sin parar, no podía permitírmelo, tenía demasiadas cosas que hacer. Seguramente te suene familiar este ritmo frenético de vida, ¿Verdad? Como yo no paraba, mi cuerpo empezó a manifestar señales y me dijo que él ya no seguía más. Así que sin saber muy bien cómo, un día me encontré delante del ordenador comprando un billete de avión para ir a Bali al mes siguiente, sin previa planificación.

Siendo una persona que necesita tener todo bajo control y que lo perfecto nunca es suficiente, reconozco que mi primera sensación fue de miedo. He viajado sola miles de veces y no entendía muy bien por qué me sentía así, o quizá sí. En un mes me marchaba a Bali, ¡a Baliii! País del que apenas había oído hablar salvo que es una isla de elección para viajeros en luna de miel y que Julia Robert encontró el amor en “come, reza y ama”.

Apenas tenía tiempo para organizar nada, así que mi primera pregunta fue: ¿Y ahora qué? Empecé mi búsqueda exhaustiva de hoteles boutique en Ubud. Disfruto buscando hoteles con encanto en sitios especiales, tengo que reconocerlo; y encontré un precioso hotel ecológico, situado en medio de los campos de arroz, pero cerca de la mágica Ubud, hecho de casitas de madera que respeta el entorno y, además, que colabora con la comunidad dando clases gratuitas de yoga, danza y manualidades a los niños. Reservé 5 noches y las restantes, ya se verían. Estaba irreconocible, YO, dejando todo a la improvisación. No fue hasta la semana antes del viaje cuando terminé de reservar el resto de noches, pero siempre con la posibilidad de cambios. Por suerte porque hubo cambios.

Y llegó el día. Tras casi 19 horas de viaje, llegué a Bali. Esa isla tiene una energía especial. Es mágica, quizá por eso es considerada uno de los centros energéticos de la tierra. Durante los días que pasé en esta asombrosa isla lo que sentí fue una inmensa felicidad, tanta que a veces tenía ganas de llorar. Si, llorar de tanta felicidad. Estaba agradecida por tanta belleza, por la amabilidad de las personas, por las sonrisas sinceras intercambiadas con los desconocidos, por la deliciosa comida orgánica y saludable que puedes probar en los numerosos cafés con encanto, por los paseos entre templos y selva, por la alegría de los niños volando las cometas al atardecer, por las personas que conocí… por tantas cosas.

Bali ha marcado un antes y después en mí, estoy más tranquila, más serena, pienso con más claridad. Espero poder mantenerlo y, si no, tendré que volver. 😀 Eso sí, si vuelvo, hay cosas que haría de forma diferente.

Me encantaría que todos tuviéramos la oportunidad de vivir una vez en nuestra vida una experiencia tan maravillosa. Si quieres hacerte un bonito regalo, regálate unos días en Bali.

Si quieres conocer más sobre mis experiencias en Bali o necesitas ayuda para organizar tu viaje o evento en Bali, suscríbete o pregúntame.

Con la mejor de mis sonrisas,

Carmen.

2019-04-28T17:07:36+00:00

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